Los corredores ocres del Riad me llevan hacia el hamam, a la vez centro de descanso y bienestar, e invitacion al viaje. A través del vapor, puedo distinguir dos salas, con fuente en el centro y arcos al techo. Me siento en los grados, decorados con mosáicas.

Rapidamente, el humo perfumado a eucalipto me emborracha, y olvido las gotas que aparecen a lo largo de mi espalda. Mis ojos se cierran lentamente. Estoy llevado hacia los delicios de los palacios marroquíes. Todos mis sentidos flojan y caigo en un estado de bienestar.

De una, un cuerpo se levanta frente a mi. ¿ Me tiró ahora una sonrisa atraidora ? Su silueta varonil se sobrepone a las mosáicas refinadas del hamam. El vapor parece acompañar su andar. ¿ Me atrevería a seguir este cuerpo cuyo balanceo parece al del príncipe Aladín ? Me toma el deseo con poco susto.




















En el hamam, curar
el cuerpo y la mente !

               




El hamam del Riad esta dotado de 2 salas (1 grande y 1 pequeña), totalmente cubiertas con mosáicas orientales. Menos cálido que el sauna (50°C), el hamam permite eliminar toxinas y estress sin deshidratarse. Para una piel aún mas suave y una tez renovelada tu puedes también hacerte un gomaje completo del cuerpo, con guante de crin.