Entrando en el bar, me atrae la magia del lugar : es un verdadero pequeño salón oriental. Todo allí evoca un ambiente cordial y los menores detalles estan muy bien cuidados, desde las mosáicas dela barra a las alfombras del suelo. Me siento muy cómodo en un cojín y pido un té a la menta. De por atrás de la barra una fragancia aromática al cedro llena la pieza. Se oye la voz encantadora de la cantante lebanese Fairuz.

Abierto en 2000 por tres amigos y totalmente adornado de manera artesanal, siguiendo técnicas tradicionales, el Riad fue concebido para que la gente se pueda olvidar, para que se sienta diferente saliendo. Insistimos en la calidad del acojo y del descanso. Masajistas proponen.

Masajistas proponen toda una gama de cuidados corporales: shia-tsu, aceites esenciales, engomados...
El personal por su parte, se ocupa con una rara constancia del mantenimiento y la limpieza de los lugares.





















El bar :
beber o comer,
en un ambiente sociable

                  



El bar es la única parte en el Riad donde se permite fumar, para conservar y garantizar la higiene general del lugar. Iluminado con lanternas de cobre y vidrieras iraquies cuales ofrecen un ambiente agradable y relajado, los vínculos se hacen facilmente charlando.

Los precios se encuentran razonables y con un grán surtido : helados, tartas, pizzas … y descubra nuestra especialidad : El té a la menta (1,50 €).